A principios de Marzo tuve el placer de celebrar el Doctorado Suma Cum Laude de Ioana (apasionada, dulce y estudiosa literata y poetisa, y gran amiga). Los días siguientes todo fue celebración y aprovechar oportunidades de estar todos juntos y la mañana en que nos despedíamos decidí aprovechar y hacer un último ágape juntos, mezcla de desayuno-comida.

Teniendo en cuenta que llevaba esa última semana 4 horas de sueño por noche como mucho, entre mucho trabajo y mucha celebración, estaba en un estado eufórico-onírico-multi-tarea que no me permitía realizar grandes obras culinarias sin poner en riesgo de incendio la cocina de mi madre. Además, era una de esas situaciones en las que te encuentras en una cumbre de seres muy estimados y una nevera tipo Terra Incógnita, y tu terquedad y un estómago delicado te impiden encargar un par de pizzas grasientas a la franquicia más cercana. En un momento de lucidez se me ocurrió la gran idea: ¡crêpes! Como los bocadillos, los sandwiches, la pizza, la pasta o el arroz, puedes ponerles prácticamente cualquier cosa y aún así estar deliciosos, y para colmo es el equivalente francés al milagro cristiano de la multiplicación de los panes y los peces.

Nos organizamos en un momento, ya teníamos los ingredientes para la masa y algunas cosillas para rellenarlos, y de la calle trajimos además un poco de bacon y emmental rallado de ese que se vende para pizzas y macarrones, además de un cajón de deliciosas fresas que estaban de oferta (a euro el kilo... ¡y estaban deliciosas!). Sólo faltaba un pequeño detalle: hacía literalmente más de ocho años que no hacía crêpes y no me acordaba de las proporciones. Afortunadamente la prima Macu (otra maga de las palabras, por cierto) vino en mi socorro y me dio la receta de crêpes más simple y eficaz que he probado, y también la más inolvidable: un huevo y dos vasos. Visto que éramos seis comensales multipliqué por dos las cantidades y resultamos a 2 crêpes por persona, que junto con las fresas y requesón fresco nos dejaron felizmente saciados.

1 huevo
1 vaso de leche
1 vaso de harina (si es integral mejor, saldrán más sabrosos)
Un poco de margarina o mantequilla, o si no tienes unas gotas de aceite

preparación

Mezcar el huevo, la leche y la harina en una batidora hasta obtener una masa homogénea. Hacer en finísimas capas en una sartén grande antiadherente con una cucharadita de margarina derretida para que no se peguen. Una vez estén todos hechos rellenar con lo que quieras y dar un golpe de microondas antes de servir.

extras

Para la masa: si vas a hacerlos dulces puedes añadirle ¼ de vaso de azúcar a la masa y una cucharadita de canela. En todos los casos ralladuras de cáscara de naranja, limón y manzana, así como dos cucharaditas de Cointreau u otro licor aromático les darán un toque estupendo. Personalmente como lo único que teníamos eran limones añadí la ralladura de uno a la masa.

Para el relleno: Prácticamente de todo, nosotros le pusimos pavo con un poquito de queso azul y nata líquida, bacon con emmental, y algunos tomaron sólo con queso (tentadoramente derretido por el golpe de microondas). Esto unido a las fresas frescas lavadas y el requesón con un poco de azúcar morena estimuló adecuadamente nuestras papilas gustativas ;). Otros rellenos son verduras como las espinacas (casan estupendamente con roquefort) o con carne, sea en tiras salteadas o picada. Para hacerlos dulces gustan mucho también los de nata, miel de abeja o miel de caña, canela (a Macu le encantan), siropes, mermeladas y rapsodias de frutas (recuerda que serán un pecado menor si los tomas con mermeladas de dieta o rapsodia), fruta fresca, nata líquida, montada o helada, chocolate caliente (negro, con leche, blanco, todos le van), dulce de leche, almendras y otros frutos secos y, como he dicho antes, prácticamente cualquier cosa que tengas en el frigorífico.

alternativas

Esta es otra de esas recetas tan simples que no se pueden reducir más, sólo complicar. Lo máximo que puedes hacer en cuanto a cambios es usar otro tipo de leche, como la de soja, para aquellos con intolerancia a la lactosa.

tarta de crepes

Esta tarta está hecha con la receta de crepes con todos los ingredientes multiplicados por 2. Entre cada capa lleva alternativamente Nutella (u otra crema de cacao de tu preferencia) y dulce de leche. En las centrales he puesto varias capas de perlas de chocolate con fresa para cocinar de Chocolate Factory (blog aqui). Y, para acompañar, nata montada y salsa de chocolate (derretir 50 gr de chocolate para cocinar con 4 cucharadas de nata líquida). Servir a temperatura ambiente o con un golpe de microondas ligeramente calentita.

7 Comments:

  1. Anónimo said...
    gracias por la recetas me quedaron muy buenas
    http://www.tiasara.com/
    Receta Crepes said...
    Hola! Soy fan de los crepes y vi tu receta! Y quería saber si la primera foto era tomada por ti. Y si es así, saber si podía utilizarla en mi sitio web: receta crepes.
    Desde luego, muchas gracias!
    Violeta said...
    La verdad que voy a tener muy en cuenta esta receta de crepes... me parece que es una opcion de comida "elaborada" (no chatarra, que es la opcion mas facil) y esta bueno para salvarse de un apuro y no necesitar si o si que el delivery este abierto ajja
    graciasssssss!
    golosolandia postres said...
    que buena pinta! yo también prepare ayer unas y también subi foto a mi blog , un saludo.
    golosolandia postres said...
    buena pinta :), yo también hice unas ayer y la ssubi a mi blog han quedado bonitas. un saludo!
    Justfoodlovers said...
    Una pinta deliciosa, me las comería ahora mismo jeje. Si te gustan las tortitas tienes que probar estas, no te defraudarán!!

    https://justfoodlovers.wordpress.com/2016/01/30/tortitas-rellenas/
    Marlen Pineda said...
    ¡Bendiciones!

    Gracias por esta receta. Tengo una pregunta: ¿qué tan bueno es usar colorantes alimentarios en los postres? ¿Hay daños para la salud o algo así?

    ¡Bendiciones abundantes!

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